viernes, 30 de mayo de 2008

El encuentro de las almas gemelas

Programa del domingo 18 de mayo de 2008

Existen realmente las almas gemelas? Hay personas que dicen que si, otras dicen que no, yo personalmente si creo en las almas gemelas y en que depende de nosotros hacer el trabajo de crecimiento, desapego, determinación y el de tener fe en el amor para poder concretar el encuentro.

Muchas veces pasamos por muchos desengaños, por muchas penas, por muchas decepciones y todo esto es el entrenamiento y el crecimiento necesario que nos lleva al gran encuentro, cuando mas solos nos sentimos, cuando mas tristes estamos es cuando de pronto puede aparecer la persona que nos complemente, pero como sabremos si es nuestra alma gemela.

Hay algunos indicadores que podemos tomar en cuenta:

Las almas gemelas comparten un ideal espiritual, también llamado de misión. Sabemos que éste se logra, cuando juntas, las almas gemelas, alcanzan un desenvolvimiento que jamás lograrán alcanzar por separado. Ambas son invadidas por una inmensa felicidad. Si se pelean o se separan, parecen decaer o marchitarse. Llegan a sentir que de ahí en adelante no les interesa nada más.

Las almas gemelas gozan de empatía intelectual. En este estadio las almas gemelas gustan de los mismos temas, intercambian ideas que a su vez son constructivas. Ambas desean una elevación cultural e intelectual. Los compañeros se incentivan mutuamente en el estudio, en caso contrario entrarían en la esfera de la individualidad y del egoísmo. Es decir hay un apoyo mutuo para la superación de ambos, sin competencia de ningún tipo.

Las almas gemelas comparten un nivel de conciencia e interés. Es un estado de ánimo por el cual uno se refleja en el otro como un espejo. La dolencia, el dolor de uno entristece al otro. La alegría, logros y victorias de uno alimenta y nutre al otro. Ambos se complementan en todos los sentidos. Este estadio generalmente termina cuando muere uno de los dos compañeros. Cuando muere uno de los componentes de un matrimonio, ninguno de los dos se queda lamentándose ni recordando permanentemente el pasado, pues son conscientes de que son dos mitades de un todo único y perfecto.

Las almas gemelas comparten mas fácilmente cuando hay simpatía. Se atraen con más facilidad cuando las personas tienen buen humor y participan de una vida activa. Saben que para recibir, es importante dar, y debe ser una entrega libre de cualquier sentimiento de coraje, odio o discordancia.

Otra cuestión importante que aquí se impone es que como están unidas por una conciencia superior, no existe la necesidad de palabras de bajo calibre o de tono grosero.

En cuanto al deseo en las almas gemelas, el hombre y la mujer se entregan a la pasión, la buscan. Existe la necesidad de conversaciones largas, que durarán horas. Se respetan los largos diálogos y los planes para el futuro.

En el plano Físico: es el espacio en el cual el abrazo, el beso y el acto sexual son intensos, cuando existe una elevación de la energía kundalini para la liberación kármica de cualquier miasma que vaya contra la evolución de los dos.

En el plano Metafísico: dentro de los estudios tántricos, se da esta unión de almas gemelas cuando la Llama Trina del corazón de uno está consagrada a encontrar la Llama Trina del corazón de su compañero, o sea, cuando está por suceder la unión etérica entre lo femenino y lo masculino. Esta unión tiene como resultado el despertar del cuarto centro o Chakra cardíaco que genera una enorme voluntad por ayudar a las personas, al mismo tiempo que se despierta la sensibilidad para con el sufrimiento ajeno.

Los vacíos de nuestra alma

Programa del domingo 16 de marzo de 2008

Muchos Maestros, muchas Entidades nos explican nuestra existencia en esta Tierra. Nos dicen cosas importantes que nos ayudan a entender el porqué de nuestras pruebas, de nuestros sufrimientos, de nuestros dolores.

En resumen nos dicen que:

1. Venimos a esta encarnación por nuestra voluntad, no nacemos como criters, así espontáneamente, plop!! No nacemos como hongos. NO!! Venimos aquí porque decidimos, porque es necesario para nuestro crecimiento y evolución y escogemos la vida que vamos a vivir, la familia que vamos a tener, nuestros padres, nuestro entorno, nuestras pruebas.

2. Antes de venir, firmamos un contrato con el Espíritu, con la Fuente y le pedimos que nos permita vivir lo necesario para aprender y para crecer.

3. La Tierra es uno de los 7 planos de la existencia del Ciclo y es el único lugar donde podemos crecer, donde podemos evolucionar.

4. Nadie viene a pasar pruebas que no puede soportar, nuestro Padre no nos dejaría hacerlo, a pesar de nuestro libre albedrío, su amor de Padre es muy grande y Él –en su amor y en su grandeza infinita- sabe qué es lo que necesitamos y lo que no nos va a hacer daño.

5. Las circunstancias que nos tocan vivir, escogidas por nosotros, nos generan sufrimiento, vacíos y hay dos formas de llenar esos vacíos y de acabar con ese sufrimiento: una es adormeciéndonos y escapando, esto nos permite aliviar momentáneamente el dolor, pero luego se convierte en un boomerang, porque lo que primero nos ayudó a sentirnos mejor y a no sufrir se convierte en un infierno mayor al original. La otra forma de llenar los vacíos es más difícil, mas trabajosa, requiere paciencia, perseverancia, aceptación de la situación y mucha fe, esa forma es la que nos permite realmente llenar ese vacío para siempre y nos lleva a la dicha, al gozo interior es llenar el vacío con Dios.

6. Así que, si estamos pasando cosas que nos hacen sufrir, si esas cosas nos empujaron a hacernos daño con una adicción, estamos preparados para dejar ese infierno y hacer todo lo posible para que lo que pasamos cobre sentido porque lo vamos a trascender, lo vamos a ofrecer, lo vamos a vencer. No hay imposibles sólo tenemos que ver las cosas con la mirada justa y aceptar nuestros errores. Todo tiene su tiempo y para nuestro Padre no hay imposibles.

Cuando hay una persona adicta en la familia, no es una persona la que esté enferma en la familia, no es una persona la que tiene el problema: es toda la familia la que está enferma y uno de ellos (el más fuerte o el más sensible) es el que está haciendo los síntomas. Cuando hay una persona que sufre una adicción es toda la familia la que debe entrar en tratamiento, es toda la familia la que tiene que tomar conciencia y sanarse porque es toda la familia la que tiene el problema y sufre.

Hay muchas formas de adicción; me llegó un correo, como siempre, causalmente, hablando de la mente adictiva y nos indica que las emociones son producto de químicos del cerebro que pueden esclavizarnos. El hipotálamo fabrica químicos para cada estado emocional.

Qué es una adicción

El Dr. Joe Dispenza en la película "What the Bleep do we Know", (¿Qué diablos sabemos?) nos dice que es algo que no podemos dejar o parar de hacer. Cuántas veces en nuestras vidas decimos: no vuelvo a hacer esto jamás... para encontrar que repetimos esta conducta incorrecta una y otra vez. ¿Qué nos hace estar atados a este ciclo de dolor y sufrimiento?

La mente adictiva.

Así como nos volvemos adictos a una sustancia química, también nos volvemos adictos a los químicos que segrega nuestro cuerpo cuando siente una emoción. En ésta película el Dr. Dispenza explica que el cerebro está hecho de pequeñas células nerviosas llamadas neuronas. Las neuronas tienen pequeñas ramas que se extienden y conectan con otras neuronas para formar lo que se conoce como una red neuronal. En cada lugar donde se conectan se incuba un pensamiento o un recuerdo. Fisiológicamente las células nerviosas se extienden y conectan entre sí y si algo se practica a diario y por tiempos prolongados las células nerviosas establecen una relación a largo plazo. Si te enfadas a diario, si te frustras, si sufres a diario, vas creando esa relación con otras células nerviosas que forman una identidad y se va formando el hábito o la adicción. También el Dr. Dispenza nos explica que la heroína y nuestros químicos emocionales usan los mismos receptores en las células.

Redención y Resurrección

Programa del domingo 23 de marzo de 2008

Yo recuerdo, cuando era niña, cómo se vivía la semana santa, a mi me daba un poco de miedo y también me sentía culpable. Los viernes santos eran tristes, solo se escuchaba en algunas emisoras música sacra o clásica y los canales sólo daban películas de la pasión y sobre la historia de esos días de Roma. Era realmente deprimente. Llegaba el domingo de resurrección pero después de lo fuerte del viernes, como que la resurrección no era tan importante pues la muerte junto con la culpa y la tristeza, se llevaba el protagonismo… y la resurrección pasaba así no más.

Ahora la semana santa es distinta, ahora es un momento de relax, de juerga, de paseo y siento que lo esencial se nos perdió, quizás por lo lúgubre de la forma anterior, quizás por la crisis de valores que vivimos, quizás porque no sabemos bien qué hacer y qué celebrar.

Al principio dijimos que la pasión y muerte de Jesús tuvo una razón, respondió a una misión y esta misión fue cumplida a cabalidad. Gracias a la muerte del Maestro, la Tierra se conecto a la energía de Redención, sí a la energía de Redención, esta energía no existía antes… pero ¿qué es la energía de redención?

La energía de redención es como un bálsamo refrescante que borra toda ofensa de la trama, que pone las cosas tal como estaban antes de que sucedieran los hechos dolorosos.

Les pongo un ejemplo: Cuando nosotros nos molestamos con alguien y nos decimos cosas dolorosas, o hacemos cosas que hieren a alguien, o alguien hace cosas que nos hiere, sucede que a nivel de la trama, o sea, de este tejido que nuestro ojo no ve pero que está y que nos envuelve, nos penetra y nos conecta – lo que los físicos cuánticos recién descubrieron pero que siempre estuvo entonces- entonces cuando nosotros nos herimos, a nivel de la trama se hace, se crea un nudo negativo. Ese está allí presente aunque nosotros no queramos, el nudo esta allí perenne.

Entonces decidimos perdonar o pedir perdón y tratamos de olvidar pero en la trama sigue el nudo y por eso es común decir ”yo perdono pero no olvido”… entonces las cosas no se arreglan, el nudo permanece, el dolor, la herida está siempre allí esperando cualquier momento para abrirse y supurar. Es más fuerte que nosotros en muchos casos y aunque pasen muchos años sigue doliendo y nos mantiene anclados al pasado, recordándonos el dolor y supurando y supurando.

Y nosotros, sin saber qué hacer, resignados a lo inevitable… pero no es así, y esa es la maravillosa misión que da sentido a todo lo vivido por María y al sacrificio de Jesús y es lo que debimos y todavía podemos celebramos este fin de semana y lo que requiere que le demos unos momentos de meditación, de conexión, de reconocimiento y de agradecimiento… porque con la energía de redención nosotros decimos con Jesús “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” o “perdóname porque no se lo que hice” y le damos a El, el problema… y El se encarga y con el soporte de esta energía… pone la trama como estaba antes de que ocurrieran los hechos dolorosos y todo regresa al momento anterior a que se produjera la ofensa. A partir de allí se da la resurrección, el nuevo comienzo, la nueva vida…

El deseo de vivir el amor...

Programa del domingo 2 de febrero del 2008

El deseo de vivir el amor es un deseo que nos une a todos, todos tenemos en común este deseo, este anhelo… pero resulta que no siempre podemos vivir ese amor de dos, ese amor complementario, ese amor que nos hace más, que nos hace crecer y que nos permite amar a Dios a través de Ella, a través de EL.

Para amar… así para amar, con todas las letras… hay que saber amar. Igual que para tocar piano hay que saber hacerlo, hay que prepararse, hay que practicar y hay que estar todo el tiempo dedicándose… así, igual, para amar hay que aprender, hay que saber, hay que practicar, hay que especializarse, hay que sentir el amor.

Creo que la mayoría de las veces que creemos amar, es sólo una apariencia. Actuamos desde nuestro ego, viendo qué es lo que nosotros queremos y que se cumplan nuestras expectativas, nuestros planes. También a veces creemos que amamos cuando encontramos a alguien con quien fugarnos de la situación que estamos viviendo, ya sea una situación de soledad, de fastidio, de carga y ese alguien con quien nos encontramos cumple con ciertos requisitos momentáneos que nos ayudan a cambiar de situación pero en el fondo la carencia no cambia.

Por supuesto la pasión es también una apariencia perfecta para pensar que amamos y de pronto cuando esta se extingue, uyyyyy, empieza la rutina, el aburrimiento y esa monotonía egoísta… segura, sí… en la que nos acomodamos y fingimos ser felices, pero en el fondo nuestra esencia está pidiendo a gritos algo distinto y como no le hacemos caso nos empezamos a secar.

Yo recuerdo siempre un momento que fue muy duro para mí, fue como un rayo que me cayó en la cabeza. Teníamos como 5 años de casados y fuimos al matrimonio de un amigo. Las cosas ya no nos iban bien, pero allí estábamos, no se si uno frente al otro… o uno de espaldas al otro.

En ese matrimonio, creo que por primera vez escuché el juramento, lo había oído muchas veces, inclusive por supuesto en mi matrimonio… pero no lo había escuchado.

¿En este momento podemos hacer el juramento? Podemos jurar amar, ojo amar, darlo todo sin esperar nada, aceptarlo todo sin poner condiciones, darse entero, entera… pase lo que pase… en las buenas en las malas, en la salud en la enfermedad, en la riqueza en la pobreza? Darlo todo en esas circunstancias… es bravísimo… yo creo que ni siquiera sería fácil jurar amar en las buenas, en la salud y en la riqueza y cuando pase sólo lo que yo quiera que pase… aún así sería difícil hacer el juramento como se debe jurar, comprometiéndonos al 100%

Por eso, antes de comprometernos, debemos abrirnos al amor, debemos conocer el amor, sentirlo e integrarlo, hacer que ese verbo, que esa teoría… se haga carne y que nosotros, con todos nuestros huesos, con toda nuestra carne, con toda nuestra sangre, con todo nuestro corazón podamos amar.

Para amar tenemos que amarnos primero, esto es lógico porque no podemos dar lo que no tenemos. Si no nos amamos primero entonces no sabemos lo que es amar. El juramento tenemos que hacerlo primero con nosotros y amarnos y aceptarnos con todas nuestras facetas. No buscar llenar nuestras carencias con el otro porque no es justo para el otro… ni para nosotros.

¿Pero cómo amarnos? Hemos hablado ya de la autoestima, de la autovaloración, de sentirnos llenos y felices solo por el hecho de ser, sin necesidad de nadie. Llenos para poder dar, porque pretender dar sin habernos llenado antes es un acto de soberbia, es nuestro ego que da pero siempre está esperando algo a cambio, aunque sea un poquito de atención y si no la recibos… que tristeza!!!.

Esto parece tan fácil pero seamos delicados, no lo es, no nos han enseñado, esto lo tenemos que aprender solos, pero lo bueno es que es posible… y cuando empezamos a sentir nuestra esencia y a subir nuestra estima sentimos respeto por nosotros, cuidado, queremos lo mejor y allí si que podemos darlo al otro, a ese otro que encontraremos o que despertaremos.