viernes, 30 de mayo de 2008

El deseo de vivir el amor...

Programa del domingo 2 de febrero del 2008

El deseo de vivir el amor es un deseo que nos une a todos, todos tenemos en común este deseo, este anhelo… pero resulta que no siempre podemos vivir ese amor de dos, ese amor complementario, ese amor que nos hace más, que nos hace crecer y que nos permite amar a Dios a través de Ella, a través de EL.

Para amar… así para amar, con todas las letras… hay que saber amar. Igual que para tocar piano hay que saber hacerlo, hay que prepararse, hay que practicar y hay que estar todo el tiempo dedicándose… así, igual, para amar hay que aprender, hay que saber, hay que practicar, hay que especializarse, hay que sentir el amor.

Creo que la mayoría de las veces que creemos amar, es sólo una apariencia. Actuamos desde nuestro ego, viendo qué es lo que nosotros queremos y que se cumplan nuestras expectativas, nuestros planes. También a veces creemos que amamos cuando encontramos a alguien con quien fugarnos de la situación que estamos viviendo, ya sea una situación de soledad, de fastidio, de carga y ese alguien con quien nos encontramos cumple con ciertos requisitos momentáneos que nos ayudan a cambiar de situación pero en el fondo la carencia no cambia.

Por supuesto la pasión es también una apariencia perfecta para pensar que amamos y de pronto cuando esta se extingue, uyyyyy, empieza la rutina, el aburrimiento y esa monotonía egoísta… segura, sí… en la que nos acomodamos y fingimos ser felices, pero en el fondo nuestra esencia está pidiendo a gritos algo distinto y como no le hacemos caso nos empezamos a secar.

Yo recuerdo siempre un momento que fue muy duro para mí, fue como un rayo que me cayó en la cabeza. Teníamos como 5 años de casados y fuimos al matrimonio de un amigo. Las cosas ya no nos iban bien, pero allí estábamos, no se si uno frente al otro… o uno de espaldas al otro.

En ese matrimonio, creo que por primera vez escuché el juramento, lo había oído muchas veces, inclusive por supuesto en mi matrimonio… pero no lo había escuchado.

¿En este momento podemos hacer el juramento? Podemos jurar amar, ojo amar, darlo todo sin esperar nada, aceptarlo todo sin poner condiciones, darse entero, entera… pase lo que pase… en las buenas en las malas, en la salud en la enfermedad, en la riqueza en la pobreza? Darlo todo en esas circunstancias… es bravísimo… yo creo que ni siquiera sería fácil jurar amar en las buenas, en la salud y en la riqueza y cuando pase sólo lo que yo quiera que pase… aún así sería difícil hacer el juramento como se debe jurar, comprometiéndonos al 100%

Por eso, antes de comprometernos, debemos abrirnos al amor, debemos conocer el amor, sentirlo e integrarlo, hacer que ese verbo, que esa teoría… se haga carne y que nosotros, con todos nuestros huesos, con toda nuestra carne, con toda nuestra sangre, con todo nuestro corazón podamos amar.

Para amar tenemos que amarnos primero, esto es lógico porque no podemos dar lo que no tenemos. Si no nos amamos primero entonces no sabemos lo que es amar. El juramento tenemos que hacerlo primero con nosotros y amarnos y aceptarnos con todas nuestras facetas. No buscar llenar nuestras carencias con el otro porque no es justo para el otro… ni para nosotros.

¿Pero cómo amarnos? Hemos hablado ya de la autoestima, de la autovaloración, de sentirnos llenos y felices solo por el hecho de ser, sin necesidad de nadie. Llenos para poder dar, porque pretender dar sin habernos llenado antes es un acto de soberbia, es nuestro ego que da pero siempre está esperando algo a cambio, aunque sea un poquito de atención y si no la recibos… que tristeza!!!.

Esto parece tan fácil pero seamos delicados, no lo es, no nos han enseñado, esto lo tenemos que aprender solos, pero lo bueno es que es posible… y cuando empezamos a sentir nuestra esencia y a subir nuestra estima sentimos respeto por nosotros, cuidado, queremos lo mejor y allí si que podemos darlo al otro, a ese otro que encontraremos o que despertaremos.

No hay comentarios: